
Pasó en Roland Garros 1982, el mismo en el que Guillermo Vilas perdió la final contra Mats Wilander. Se enfrentaban dos parejas de dobles, una totalmente rumana y otra totalmente italiana. Los rumanos iban con Ilie Nastase e Ion Tiriac y los tanos con Adriano Panatta y Paolo Bertolucci. Nastase viejo zorro de los courts le pide a un pibe de vesutarios que le traiga un gato negro a cambio de 500 francos, cuando el muchacho vuelve con el felino Ilie lo guarda en su bolso y sale a la cancha. En el momento que el umpire da la orden de comenzar el partido, Nastase dice tener un problema con su raqueta y que necesita cambiarla. Con la anuencia del árbitro se dirige hacia su bolso, lo abre y sale el gato negro como un rayo disparado hacia la pareja italiana. Todo esto ante el terror de Panatta que los consideraba símbolo de desdicha. Por supuesto que Nastase sabía esto y cuando se reanudó el partido ganó la dupla del ex número uno del mundo con facilidad. El italiano no le habló por varios meses.